martes, 10 de enero de 2012

Argumentar es un placer.

No puedo, ni quiero, opinar sobre un tema que no conozco, si no es por aproximación. La Universidad, una de las instituciones que menos deseamos que se vea aquejada de los peores vicios de la sociedad:  las odiosas luchas individuales  por el poder que hacen estragos en lo que solo debería ser la placentera lucha colectiva por el saber.

Por su capacidad admirable de argumentación, permitidme que me haga eco del artículo del Profesor Bermejo Barrera que es incansable en la denuncia de ese hecho.

http://firgoa.usc.es/drupal/node/50613