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martes, 6 de enero de 2009

Solo el engaño tiene futuro.

Y a menos que neguemos realidad a un amor o a una locura, debemos concluir que el conocimiento de vastos territorios de la realidad está reservado al arte y solamente a él”,
De "El escritor y sus fantasmas", por Ernesto Sábato.

Cuando escribo esto es día de Reyes todavía. Probablemente el único día en que una amplísima población en maravillosa complicidad se entrega voluntaria e ilusionada al rescate de una ensoñación, de las pocas que quedan incólumes al paso del tiempo, resistiéndose a modas y tendencias, la de que unos hombres bondadosos, que todo lo ven, dispuestos a perdonar las faltas y valorar los aciertos, lleguen desde un país oriental, majestuosamente ataviados y en camellos, para obsequiarnos con unos presentes. Y asi de generación en generación, continuamos alimentando el mágico pensamiento, el sueño del que no quisiéramos haber despertado.

Con ocasión de su discurso de ingreso en la Real Academia Galega, Álvaro Cunqueiro escribió una páginas bellísimas sobre "os tesouros novos e vellos" que hunden sus raíces en las más recónditas profundidades de nuestra imaginación. Prologando la edición de esas páginas, Rof Carballo, nos remite a unos "consellos pra atopar tesouros" que hoy quiero compartir con vosotros que, como yo, le hemos pedido un día lejano a los Reyes Magos, y nos lo han traído, el maravilloso regalo de la lectura. Yasí nos dice Rof Carballo: "mais a condición suprema pra atopar tesouros é poñer atención nas misteriosas e minúsculas trusgadas que nos fan as cousas. Imos pola vida e as cousas fannos arreo acenos, trusgadas, enviánnos mensaxes. Acorchados polos nosos hábitos, polas nosas teimas, seguimos adiante sin repara neles. Pode ser un zapato desatado, unha flor que se delonga, un paxariño que de súpeto, ceiba o seu canto único, endexamáis ouvido. Ese trusgar, eses guiños das cousas percíbenos os poetas. Abonda con que os perciban duas ou tres veces na vida, eso sí con intensidade absoluta, total, plena, pra que toda a sua obra se ilumine. As trusgadas da realidade son as grandes fecundadoras da obra de arte. O tesouro, a realidade maravillosa, eso que algún suprarrealistas chamaron a trans-realidade, ou seña o ouro enterrado que existe no mundo, ponse de súpeto a rebrillar. Un día, como en Proust sucedéu co recendo dun estripo en flor ou co sabor dunha madalena humedecida no té; outras veces foi o canto dun paxaro, a contempración dunha amendoeira en flor ou a sensación de se recostar sobor dunha vella oliveira española ou italiana o que producíu, como en Rilke, unha Erlebnis ou seña a vivencia de algo transubxetivo, que borra as nosas fronteiras co mundo, que nos equilibra con el, coma unha balanza, que nos dá a armonía total en lugar da loita por coñecer, en vez da fame de dominio, esa lepra que mirra ao home"..."

A través de la mirada de E. Blyton en uno de los primeros libros que me trajeron los Reyes, "Aventura en la isla", vi con los ojos de la imaginación, por primera vez, un paisaje de rocas y olas batiendo desatadas y furiosas, sonidos de pájaros revoloteando, rumor de espumas, misterio y embrujo deshabitado. Una mirada de huella profunda con la que sigo redescubriendo el tesoro marino cada día, a través de ojos que, aún siendo ahora fisicamente los míos, solo pueden ser, irremediablemente, los de aquella primera visión. Anterior a la necesidad de saber, a toda pedagogía, tenía ya todo lo que iba a hacer falta para ser feliz. Es el valor de los tesoros. Ser tesoros. Porque como dice Cioran, "solo el engaño tiene futuro".

Hoy es el día más fertil de la ilusión y por lo tanto el día más lúcido. Me despido con las palabras de Rof Carballo otra vez, felicitando a todos los que ven en el arte su tesoro. "Todo home garda, no máis profundo, a nostalxia desa capacidade máxica que estivo a punto de ter, antes de que quedase afogado na podente máquina trituradora, debaixo dos dispositivos destruídores da poesía do universo. Hai uns momentos miríficos na vida de cada quen, nos que semella como si se rasgara o muro que pacientemente fomos construíndo pra nos ocultar a nós mesmos o maravilloso. Chaman os homes a ese momento: namoro ou ilusión amorosa." Esdedesear