martes, 1 de marzo de 2011

EL DOMINICANO Y EL SENTIMIENTO



Fernando Sainz
Fragmento

De los sentimientos superiores los menos definidos en el vulgo dominicano son el estético y el religioso, y el más destacado y característico el patriótico. Nada de extraño es que así sea. El sentimiento estético supone un cultivo delicado; es obra de educación inasequible a las mayorías. El religioso ha de estar empapado de sentido filosófico. Cuando no es así se convierte en dogmatismo para las gentes llamadas instruídas; en fetichismo para los ignorantes; y en indiferentismo para los demás. Sólo el filósofo puede intuir el enlace entre lo perecedero y lo eterno que es lo religioso de cualquier religión. En los demás, el sentimiento religioso es simplemente un misterioso esperar y temer.

En cambio, el sentimiento patriótico es mucho más vulgar y su esencia puede ser comprendida por todos, más o menos acertadamente. Está vinculado al territorio y a la historia nacionales y por tanto a intereses mucho más concretos e inmediatos. Lo ordinario es haber sido habitante de su patria y párticipe en su historia. Por eso es más corriente ser un buen patriota que un buen ciudadano del mundo. Lo difícil es ser un hombre universal.

El patriotismo puede sufrir lamentables desviaciones. Unas veces originadas en el espacio, como el aldeanismo, y el nacionalismo, la más equivoca y envenenada de las palabras. Otras en el tiempo, ofuscando el sentido crítico de la historia hasta el extremo de glorificar las páginas más ominosas, falsear los hechos, ocular los adversos, o exaltar o menospreciar indebidamente los valores patrios.

El dominicano siente el patriotismo con más ardor que ningún otro sentimiento. Su hostioria, con ser solo moderna, es muy densa y accidentada. Su territorio, con ser reducido, ha sido enormemente disputado. Ello ha creado un lazo de solidaridad compatible con los partidismos de antaño y con simpática, pueril y actual ocasión por la ciudad y la región. No sé si habrá muchos pueblos donde el vulgo conozca mejor los episodios de su independencia; donde más certeramente se haya juzgado, censurado o alabado, a un gobernante; donde con más constancia y reverencia se veneren la bandera y el himno como símbolos nacionales.

UN ESTUDIO SOBRE PSICOLOGIA Y EDUCACION DOMINICANAS. Sociedad Bibliófilos Dominicanos, Inc. Santo Domingo República Dominicana.1995.