jueves, 25 de noviembre de 2010

DE SALUD Y OTRAS COSAS: Ni estudian, ni trabajan (Los Ninis).



Cesar Mellla

Este termino nacido en España trata de ubicar la población de jóvenes que entre los 18 y 29 años yacen estacionados en el hogar. Mantenidos por sus padres, mismos que se fajaron para que este tajalán ( ana), disfrute hoy de un status de clase media, comida y aire acondicionado.

En la Republica Dominicana la alta tasa de desempleo en ese segmento, unida a la deserción de estudios Universitarios que se observa, puede colectar a más de 100 mil seres humanos en esa condición.

Una variedad de autores internacionales se ha referido con agudeza al fenómeno.

Pablo Camacho (España 2010), afirma que estos sujetos “ni crecen, ni abandonan el nido familiar, ni encuentran el impulso que suele requerirse para poder independizarse tanto económica como emocionalmente”.

Se ha dicho que este fenómeno contribuye el “miedo a dar el gran salto” para lanzarse a desafiar dificultades y asumir retos. Es como si se quedaran congelados en la habitación de su hogar.
Pablo Rodriguez (Psicoterapeuta), ha dicho que la familia contribuye con esta condición. La madre ofrece el amor y el cuidado, satisface de forma inmediata las necesidades de sus hijos desde pequeños, sin darles oportunidad de asimilar que no siempre es posible obtener todo lo que desean. Esto provoca que los jóvenes se sientan demasiado cómodos y que, por ende, no sepan como tolerar la frustración que conlleva el acto de convertirse en adultos.

Un empresario medio me contaba que tiene un hijo de unos 26 años estacionado en la casa que se levanta a las 12 del medio día, desayuna, se sienta a navegar en el Internet, mas tarde come, duerme un rato , sale de tarde y de noche con sus amigos.

Cuando lo estimula para que trabaje dice que los salarios andan muy mal y afirma que prefiere esperar mejores ofertas.

Muchos, siempre están pendientes de la presentación de la tesis; de terminar el monográfico o sencillamente que hace años le faltan dos materias para terminar, pero que los profesores “se han cogido con el”. Las novias (vios), languidecen escuchando la misma historia ( que terminan creyendo), todos los años.

Se que estoy planteando un problema complejo, que puede estar aludiendo a algún lector.
Hay que promover que mientras se estudia, desde el bachillerato trabaje, aunque sea en pequeñas pasantías.

El joven debe vincular en la práctica, el esfuerzo, el trabajo remunerado, con mayor calidad de vida y mejor acceso al consumo y al ahorro.

Ya yo había dicho, que estamos “criando vagos”.

Padre, quizás estés a tiempo de evitar ese parasitismo que se esta encubando, en este muchacho que ya con quince años “nunca ha dado un golpe y se levanta a las 12”. No le cojas pena y sacúdelo…