
Autor*Miguel Ángel Muñoz
Hace tiempo que no escribo,
mi corazón es prisionero,
las rejas antes de agua,
ahora se tornan de acero,
y tan altas que me dejan,
muy por debajo del suelo,
en las noches ya no lloro,
ya no veo, estoy ciego,
veo el sol a todas horas,
abrasándome la cara,
y al despertar me maldigo,
por seguir solo en la cama.
El rumbo perdí,
por las estrellas me oriento,
un destino siempre escrito,
entre mis venas y el miedo,
un pasillo que recorro,
para llegar a abrazarte,
miles de dudas y días,
en mi espalda se agolpan,
una certeza profunda,
que se clava siempre honda,
universal verdad brota,
caen las hojas en otoño,
y mi alma sigue rota.